El instinto, tan sabio como animal
Su virtud pierde al tiempo de transigir
Lo emponzoñado que nace tras morir
Cual penúltima novedad sepulcral.
Las banderas comienzan a desteñir
Su abandono excluyente y diferencial.
Batalla perdida ante el rancio misal
Cuando hemos decidido no decidir.
No sueltes ni las riendas ni mis manos.
Preferible que no las sueltes jamás.
Con el recio espíritu de espartanos,
Pensando en los días que aún vivirás
Junto a mí los agravios cotidianos
Que yo hiciera por endulzarte, quizás.
Perfumarás el aire
Enrarecido
Y abrazarás mi
Cintura
Mientras yo
Saco brillo
Al lavabo
Con la última
Bandera.
Bésame, de nuevo,
En la espalda.
lunes, 12 de mayo de 2014
sábado, 22 de marzo de 2014
Desde Mis Otoñadas Llamaradas
Juzgas al Tiempo y su regularidad
Sobre la primavera y su regreso
Como si la vida te fuera en eso.
Me miras con cierto grado de impiedad.
Tuya es la palabra en este proceso
Pondera y mide con ecuanimidad
Sin prisas, atajos ni celeridad
Y que al finalizar, rime con beso.
Puesto que, llegue antes o más tarde
Tu prima, la de flores delicadas
Seré yo quien, impasible, la aguarde
Desde mis otoñadas llamaradas,
Pues tuyo será mi afán y mi tarde,
Éste pecho y todas mis madrugadas.
Ya tu palabra
Es flor delicada
Cuando el Tiempo
La endulza
Y me impregnas
Los labios
De pétalos
Perfumados.
Bajo éste pétalo
Rosado
Aguarda otro beso.
Sobre la primavera y su regreso
Como si la vida te fuera en eso.
Me miras con cierto grado de impiedad.
Tuya es la palabra en este proceso
Pondera y mide con ecuanimidad
Sin prisas, atajos ni celeridad
Y que al finalizar, rime con beso.
Puesto que, llegue antes o más tarde
Tu prima, la de flores delicadas
Seré yo quien, impasible, la aguarde
Desde mis otoñadas llamaradas,
Pues tuyo será mi afán y mi tarde,
Éste pecho y todas mis madrugadas.
Ya tu palabra
Es flor delicada
Cuando el Tiempo
La endulza
Y me impregnas
Los labios
De pétalos
Perfumados.
Bajo éste pétalo
Rosado
Aguarda otro beso.
lunes, 17 de febrero de 2014
Dibujando Surcos En Mi Espalda
Un gran desasosiego me asalta
Al ver la sonrisa de algún despojo
Ufano, tras librarse del cerrojo
Mientras la insufrible estafa, resalta.
He puesto ya mis barbas a remojo.
Viento que levanta faldas y exalta;
El Manzanares con marea alta.
El rio muestra su rabia y su enojo.
Ahora estás tú, y mi espalda acaricias
Con aire suave, como un calmo cierzo
Lejos de las humanas inmundicias.
También de la indiferencia que ejerzo
Cuando ausentes me quedan tus delicias,
Y tus manos, en las que me retuerzo.
La marea alta
De agua dulce
Que levanta
Tu falda y mi
Jaqueca
No conoce
El poder de tus
Manos
En los días
Más
Desapacibles.
Al ver la sonrisa de algún despojo
Ufano, tras librarse del cerrojo
Mientras la insufrible estafa, resalta.
He puesto ya mis barbas a remojo.
Viento que levanta faldas y exalta;
El Manzanares con marea alta.
El rio muestra su rabia y su enojo.
Ahora estás tú, y mi espalda acaricias
Con aire suave, como un calmo cierzo
Lejos de las humanas inmundicias.
También de la indiferencia que ejerzo
Cuando ausentes me quedan tus delicias,
Y tus manos, en las que me retuerzo.
La marea alta
De agua dulce
Que levanta
Tu falda y mi
Jaqueca
No conoce
El poder de tus
Manos
En los días
Más
Desapacibles.
Ubicación:
Madrid, España
jueves, 16 de enero de 2014
Piadosa Imagen Del Pecado
Como imagen piadosa del pecado
Te recibo en el iris cristalino
Deslumbrado por ese diamantino
Brillo de creciente significado.
Pues saben, ciertamente, mejor con vino
Los besos dados; también los robados.
Los consagrados y los rechazados.
El dulce, el divino y el repentino
Sabor que se añora por infrecuente;
Se ofrece tan breve y dosificado,
Tan ligero, secundario y tangente
Que demos, provechoso y delicado,
Ese descuidado beso en la frente,
Todavía vigente y estampado.
El entendimiento
Cegado
Como en medio de
Tormenta de arena.
Con el incremento
Ilusorio de una
Piadosa imagen
Que desnuda el alma
Y sus calcetines.
Y su portento
Inquietante.
Te recibo en el iris cristalino
Deslumbrado por ese diamantino
Brillo de creciente significado.
Pues saben, ciertamente, mejor con vino
Los besos dados; también los robados.
Los consagrados y los rechazados.
El dulce, el divino y el repentino
Sabor que se añora por infrecuente;
Se ofrece tan breve y dosificado,
Tan ligero, secundario y tangente
Que demos, provechoso y delicado,
Ese descuidado beso en la frente,
Todavía vigente y estampado.
El entendimiento
Cegado
Como en medio de
Tormenta de arena.
Con el incremento
Ilusorio de una
Piadosa imagen
Que desnuda el alma
Y sus calcetines.
Y su portento
Inquietante.
Ubicación:
Madrid, España
lunes, 18 de noviembre de 2013
Conciencias Reversibles III
De relajados saberes consorte,
Dechado de virtudes culinarias
De bizcochos de peras y manzanas,
Notable candidata a Miss Recorte.
Musa de élites hipotecarias,
De entusiastas de todo lo que aporte
Ganancias. Sea mercadeo del "No aborte",
Grandes hospitales o funerarias.
Los nuevos amos de la pulcra higiene
De las castizas calles y jardines,
Las papeleras y los adoquines;
Siempre les gusta que la bolsa suene.
Con menos escobas que maletines
Acostumbrados al mande y ordene
Ganan que su campo de golf se llene
De contenedores y botiquines.
Confundiendo la paja con el ojo;
El triste trigo, con verde manzana;
Peras, con actividad cortesana;
Un mendigo, con un seco rastrojo;
Spa en Lisboa, con sepelio y sotana;
Aplomo, con soberbia sin sonrojo;
Amigos, con la crema del despojo;
Rientes ratas, con ardilla holgazana.
Con varios "Don Vitos" escurialenses
Pagando sus despilfarros privados.
Si me salen las cuentas, son pagados
Por saqueados vecinos matritenses,
Ovetenses miembros de principados,
Cántabros, maños y tarraconenses,
Barrenderos, vascuences y forenses,
Mas hijos de todos nuestros estados.
En la ciudad de los sobre-cogeres,
El rostro de las bolsas de basura,
La que trata a los pobres con usura,
Consorte de relajados saberes.
Dechado de virtudes culinarias
De bizcochos de peras y manzanas,
Notable candidata a Miss Recorte.
Musa de élites hipotecarias,
De entusiastas de todo lo que aporte
Ganancias. Sea mercadeo del "No aborte",
Grandes hospitales o funerarias.
Los nuevos amos de la pulcra higiene
De las castizas calles y jardines,
Las papeleras y los adoquines;
Siempre les gusta que la bolsa suene.
Con menos escobas que maletines
Acostumbrados al mande y ordene
Ganan que su campo de golf se llene
De contenedores y botiquines.
Confundiendo la paja con el ojo;
El triste trigo, con verde manzana;
Peras, con actividad cortesana;
Un mendigo, con un seco rastrojo;
Spa en Lisboa, con sepelio y sotana;
Aplomo, con soberbia sin sonrojo;
Amigos, con la crema del despojo;
Rientes ratas, con ardilla holgazana.
Con varios "Don Vitos" escurialenses
Pagando sus despilfarros privados.
Si me salen las cuentas, son pagados
Por saqueados vecinos matritenses,
Ovetenses miembros de principados,
Cántabros, maños y tarraconenses,
Barrenderos, vascuences y forenses,
Mas hijos de todos nuestros estados.
En la ciudad de los sobre-cogeres,
El rostro de las bolsas de basura,
La que trata a los pobres con usura,
Consorte de relajados saberes.
lunes, 14 de octubre de 2013
Conciencias Reversibles II
La ley, siempre bendecida y cristiana,
Tan repugnante como infanticida,
Deja nuestra conciencia malherida,
Impotente cual luna en la mañana.
Una niña confusa y aterida,
Fundida con su muñeca de lana.
Bajo su ojo color avellana
Libera alguna lágrima partida.
Sobre ella, y proyectada en el asfalto
Como péndulo macabro y sombrío,
Que abrasa al alma y atraviesa el frio,
La dueña de sus días dio el gran salto
Zanjando dignamente el desafío
De un banquero y un juez bastardo y falto
De escrúpulos, pero de sueldo alto;
Con la conciencia en fuga o extravío.
Un juez protegido rabiosamente
Por mansos fiscales y sus vómitos
De infames veredictos paródicos
Que hieren la justicia mortalmente.
En el circo de los despropósitos
El escaño, untuoso y maloliente
Tras el paso de quien, villanamente,
Vende su pueblo a los demagógicos
Mercaderes de las grises tarjetas
Que devoran fardos de mileuristas,
Huesos bien crujientes de pensionistas
Y obreros tasajeados en brochetas
Que engullen reputados prestamistas.
Regado todo con copas repletas
De sangre de cómicos y de poetas
Que glosan los logros de estos salmistas.
Malabaristas del dinero ajeno
Bien lavado de sangre e impurezas
Penales. Donado con gentileza
Por cosecha de votantedel bueno.
Tan repugnante como infanticida,
Deja nuestra conciencia malherida,
Impotente cual luna en la mañana.
Una niña confusa y aterida,
Fundida con su muñeca de lana.
Bajo su ojo color avellana
Libera alguna lágrima partida.
Sobre ella, y proyectada en el asfalto
Como péndulo macabro y sombrío,
Que abrasa al alma y atraviesa el frio,
La dueña de sus días dio el gran salto
Zanjando dignamente el desafío
De un banquero y un juez bastardo y falto
De escrúpulos, pero de sueldo alto;
Con la conciencia en fuga o extravío.
Un juez protegido rabiosamente
Por mansos fiscales y sus vómitos
De infames veredictos paródicos
Que hieren la justicia mortalmente.
En el circo de los despropósitos
El escaño, untuoso y maloliente
Tras el paso de quien, villanamente,
Vende su pueblo a los demagógicos
Mercaderes de las grises tarjetas
Que devoran fardos de mileuristas,
Huesos bien crujientes de pensionistas
Y obreros tasajeados en brochetas
Que engullen reputados prestamistas.
Regado todo con copas repletas
De sangre de cómicos y de poetas
Que glosan los logros de estos salmistas.
Malabaristas del dinero ajeno
Bien lavado de sangre e impurezas
Penales. Donado con gentileza
Por cosecha de votantedel bueno.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Conciencias Reversibles
No hay enmascaramiento ni remiendo
Que sujete el palo del miserable
De conciencia reversible y culpable,
Presuntamente libre del estruendo.
Hay quienes hacen algo imperdonable
Para permitirse seguir viviendo.
Por más que el hecho llegue a ser horrendo
Y tan hediondo como intransitable.
Los náufragos de la regeneración
Encuentran su tabla en la impostura,
Desprovistos de toda autocensura
Duermen en laureles de simulación.
Ponen todo su empeño y su bravura
En mentir con clara determinación
Aferrados al sobre y su pensión,
Colmando su existencia de basura.
Viene siendo su gran imperativo
Dejar su desquite posicionado,
Haciendo muy suyo el del obispado
Sin el mínimo juicio equitativo.
Vuelve a aparecerse, desfigurado,
Del Tiempo, su factor más corrosivo
Donde, en un espejismo progresivo
Viaja lo más regresivo a su lado
Trayendo a nuestra ultrajada memoria
Lastres que superados creíamos,
Que mucho tiempo ha, no sufríamos
Bajo el sucio arco de su victoria.
Exabruptos que ya nunca oíamos
En palabras imbuidas de escoria,
Alambicada e infame oratoria
Que con gran juicio estrangularíamos.
Los buitres siguen planeando en círculo
Cinco años después de su caída;
Fácil, donde la corrupción anida
Y la carroña crea su vínculo.
Etiquetas:
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simulación,
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