Lluvia gris sobre el manto arándano
Cubre también esos decimales
Que completan la frase del viento,
De este vendaval entre las manos
Sucumbiendo a los designios de la
Copa de abominación y gloria
Nunca cumplidamente apurada.
Las manos húmedas sobre el rostro
Tras un largo paseo por el zoo
De las dulces migajas primarias,
Las partículas elementales.
sábado, 8 de julio de 2017
sábado, 27 de mayo de 2017
Al Otro Lado Del Sentir Más Profano
Las emociones se unen y hacinan
En este mercado de endorfinas.
Soy de la estirpe de los insanos.
Los que viven siempre al otro lado
Del sentir más común y profano.
Los que encuentran consuelo en retorcer
La razón para sacarle el mejor
De sus ya recalentados jugos,
Y en dar de comer a las gaviotas
Los restos de amor, aún palpitantes,
Que quedan en sus cálidas manos.
En este mercado de endorfinas.
Soy de la estirpe de los insanos.
Los que viven siempre al otro lado
Del sentir más común y profano.
Los que encuentran consuelo en retorcer
La razón para sacarle el mejor
De sus ya recalentados jugos,
Y en dar de comer a las gaviotas
Los restos de amor, aún palpitantes,
Que quedan en sus cálidas manos.
martes, 21 de marzo de 2017
Solo Eso
Mientras observo, absorto, el breve y delicado
Pecíolo en tan sublime pecho apostado,
Busco el término piadoso que me redima
Y, al tiempo, me cuestione, antes de recordarte
Que somos dueños de la palabra no escrita;
Y también nos entendemos con las materias
Sutiles, evanescentes e inexistentes.
Pero eso, solo eso, nos diferencia de ti.
Pecíolo en tan sublime pecho apostado,
Busco el término piadoso que me redima
Y, al tiempo, me cuestione, antes de recordarte
Que somos dueños de la palabra no escrita;
Y también nos entendemos con las materias
Sutiles, evanescentes e inexistentes.
Pero eso, solo eso, nos diferencia de ti.
Etiquetas:
diferencia,
evanescente,
pecíolo
Ubicación:
Madrid, España
miércoles, 8 de marzo de 2017
Del Todo Luz
Objeto de las diosas en su envidia
En ese mar de injustas conclusiones
Donde su rostro luce mascarones
Neutralizando el odio y la perfidia.
Invisible en algunos corazones
Mueve el viento que destierra la insidia
Y la hoja que cae por la desidia
Cubriendo de hojarasca los balcones.
Dueña, al fin, de la gracia que rebosa,
De la respuesta amable e infalible,
De la mágica sonrisa amorosa.
Del todo luz del designio sensible,
Del todo madre, hija, hermana, esposa.
Del todo, ahora, ya y siempre, visible.
En ese mar de injustas conclusiones
Donde su rostro luce mascarones
Neutralizando el odio y la perfidia.
Invisible en algunos corazones
Mueve el viento que destierra la insidia
Y la hoja que cae por la desidia
Cubriendo de hojarasca los balcones.
Dueña, al fin, de la gracia que rebosa,
De la respuesta amable e infalible,
De la mágica sonrisa amorosa.
Del todo luz del designio sensible,
Del todo madre, hija, hermana, esposa.
Del todo, ahora, ya y siempre, visible.
martes, 15 de noviembre de 2016
Elogio Del Ilustrativo Naufragio
Los jardines de la alegre Fortuna
Están ampliando su horario nocturno
Para dar cabida, gusto y boato
A los menesterosos de la gloria.
Las mieles del engañoso éxito,
Efímeras como golpe de viento
Son, quizá, mucho menos memorables
Que los fríos y discretos errores;
Los que se repiten copiosamente,
Como fuente de cruel conocimiento
En esta escuela de padecimiento
Donde los gozos se confunden, siempre,
Entre las espesas brumas del duelo.
A un paso, corto, de la incertidumbre,
Dan demasiada importancia al fracaso.
Están ampliando su horario nocturno
Para dar cabida, gusto y boato
A los menesterosos de la gloria.
Las mieles del engañoso éxito,
Efímeras como golpe de viento
Son, quizá, mucho menos memorables
Que los fríos y discretos errores;
Los que se repiten copiosamente,
Como fuente de cruel conocimiento
En esta escuela de padecimiento
Donde los gozos se confunden, siempre,
Entre las espesas brumas del duelo.
A un paso, corto, de la incertidumbre,
Dan demasiada importancia al fracaso.
Ubicación:
Madrid, España
miércoles, 26 de agosto de 2015
Sin Respuesta
No busques la respuesta en el vendaval
Que arrastra las palabras,
Ni en el sueño infecundo de las piedras
Que adornan la pradera,
Pues te traicionaría tu mirada
Y, con suerte y ventura,
Podrías formar parte
De la partida de los corazones
Asaetados por su propio observar.
Ahora, disfruta del tiempo restante
A la nueva oscuridad.
Que arrastra las palabras,
Ni en el sueño infecundo de las piedras
Que adornan la pradera,
Pues te traicionaría tu mirada
Y, con suerte y ventura,
Podrías formar parte
De la partida de los corazones
Asaetados por su propio observar.
Ahora, disfruta del tiempo restante
A la nueva oscuridad.
Ubicación:
Madrid, Madrid, España
sábado, 13 de junio de 2015
Levando Losas
Amor sin odio, y cierta incertidumbre
Amparan el asfalto y las baldosas
Esperando ver levantarse losas
Que limpien esta ciudad de su herrumbre.
Muchedumbre no siempre son personas.
A veces, apenas son muchedumbre
Ataviados de rencor y costumbre
Esperando algún cambio en las poltronas.
Pero hoy me gusta el olor de las rosas
Más que en los días de deseado olvido,
En que, ni los oseznos ni las prosas
Rendían su necesario rugido.
Mañana volveremos a mis cosas
Y a otro grato e ingrato cometido.
Amparan el asfalto y las baldosas
Esperando ver levantarse losas
Que limpien esta ciudad de su herrumbre.
Muchedumbre no siempre son personas.
A veces, apenas son muchedumbre
Ataviados de rencor y costumbre
Esperando algún cambio en las poltronas.
Pero hoy me gusta el olor de las rosas
Más que en los días de deseado olvido,
En que, ni los oseznos ni las prosas
Rendían su necesario rugido.
Mañana volveremos a mis cosas
Y a otro grato e ingrato cometido.
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