Activa Inoperancia

Activa Inoperancia

miércoles, 4 de julio de 2018

Duele Demasiado

En la gruta de los padecimientos
Y algunos contradictorios placeres
Ya no quiero ser el sufrido animal
Que lame y cauteriza sus heridas;
Ahora quiero ser el brumoso bosque
Que observa y escucha sin pronunciarse
Mientras la atenta e insomne águila
Contempla los abismos anhelados
Y la esmerada lluvia sacia mi sed.
Duele demasiado para estar muerto
Y los tordos siguen cantando por la
Ventana que da a un sueño truncado.

martes, 19 de junio de 2018

Melodiosa Brisa

Frente a los árboles tristes, la tristeza
Es un desequilibrio neuroquímico
Que alienta los más profundos desalientos,
Barriendo las aguas del gozo y la gloria;
Ofuscando aquél canto azul, volcánico
Y mágico de las noches placenteras
Cuando la música nace del fracaso
De las torpes palabras y del intento
Vano y nulo de reinventar el presente.
Cadente brisa que vuelve para que no
Desconfíes de las buenas intenciones
De quien bien te escucha a través de tus ojos.

viernes, 16 de marzo de 2018

Inmutables Refugios

Naufragamos en un terco mar de
Corazones de plata abollada
Por la naturaleza agresiva
Del Tiempo y por su grave sentencia,
O fletamos barcos de esperanza
Heridos ya de muerte y desidia
Bajo la linea azul de flotación.

Y el olor espeso y derrotado
De pequeños dioses chamuscados;
Aún más quemados que la dignidad
De un vocero indecente y grotesco
Sujeto a la hendidura ética
De las hienas más acicaladas.

Pero el rastro de los caracoles
No descarta un encuentro audaz, firme
Y fortuito con la primera
Dama de un reino gelatinoso
Armada de bragas comestibles.

Solo quedamos los inmutables
Refugios de la expectativa gris
Y monocorde apuntalada por
Gratas sonrisas melancólicas.

viernes, 2 de marzo de 2018

La Dignidad De Los Caidos

La sal impregnada de odio y de impunidad
Brota de la ruin e insultante sonrisa
Que hace mella con esmerada crueldad
En las sangrantes llagas de la memoria.

Trece rosas para tumba inexistente,
Anhelante de la promesa incumplida,
De la justa y necesaria satisfacción
Que la justicia no puede cumplimentar.

Cuarenta años -tras cuarenta años- de espera.
De pedir con calma y ejemplar mesura
Una migaja de caridad cristiana
A quienes se esconden tras los crucifijos.

A quienes alimentan la malquerencia
Procurando evitar, por todos los medios,
Que nuestros muertos salgan de las cunetas
Para determinarles como asesinos.

La sal escuece en las heridas abiertas
Por los que roban, entre otras, la esperanza.

lunes, 8 de enero de 2018

Resurrección Del Bizcocho

Viento de pan duro que se ablanda
O la resurrección del bizcocho.
Grata serenidad recobrada
En un abrir y cerrar de piernas.
La gran destilería cósmica
Nos ofrece nubes de cerveza
Que bebemos silenciosamente,
Para no asustar a la lluvia gris.

Por días, la reflexión es peligrosa
Como tocarle el culo a la peluquera
Blandiendo una sonrisa y unas tijeras.
Y un hermoso pañuelo color pulga.
Mas una llovizna de secas palabras
No va a incendiar los tejados ni la calma
Donde la niebla se adentra en las entrañas,
Para llenar los huecos intercostales.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Grito Desesperado De Las Dalias

"Nos caemos por las escaleras para comer la tierra húmeda
o subimos al filo de la nieve con el coro de las dalias muertas."
Ciudad sin sueño. F.G. Lorca

Se estremece entre los clavos y algodones
El sueño de la iguana que nunca sueña
Antes que el delirio lleve a sus espaldas
El último canto ronco hasta la orilla
Donde duermen los peces y un tal Caronte
De muy breves vacaciones en el Hudson.
En la otra esquina, cerveza en mano, brindo
Con el penúltimo caballo ganador
Y una suerte de bailarinas en paro
De sonrisa pomelo y de vodka helado.

Fuertes abrazos atan frágiles cuerpos
Y el grito desesperado de las dalias
Mientras el camello azul noche del puente
Vende sueños rotos y nubes oscuras
En papelinas de colores muy vivos
Bajo serpentinas de plástico viejo
Color trucha y compañero traicionado.
Y sobre los cocodrilos que pasean
Entre las calles de agua bajo el asfalto
Trufado y manchado de helado de piña.

Perros endemoniados que sólo callan
Cuando flotan mansamente sobre el río
En el tiempo de los ojos azotados
Por la visión de un niño que, firme, empuña
Una gran pistola con hambre atrasado
De naranjas y silencios humeantes,
Y el sollozo lastimero de los astros.

Esos teatros, y después de medianoche,
Siempre llenos de meretrices, y esclavos
Que bebimos su veneno hasta saciarnos
De risas, las lágrimas y los aplausos.

Nadie duerme por el mundo de los vivos.
Los anhelos ya están muertos y enterrados

viernes, 22 de septiembre de 2017

Amanecer Oscuro

Todo indica que no podemos dejar
Que nos horade un alba de Septiembre
Como atacados por el negro pico
De aquella episódica oropéndola
Sin oponer lícita resistencia.

Y nos preguntamos con agitación
Cual será el próximo oscuro amanecer
Que nos partirá el alma con pericia
Sin esperar la respuesta inmediata.
Tal vez no existan las tontas preguntas,
Pero sí las estúpidas respuestas.